Final amargo
January 9, 2009 por Lurra
(1) OSASUNA: Ricardo; Javier Flaño, Sergio, Josetxo, Monreal; Nekounam, Vadócz, Juanfran Delporte (m.65), Masoud; Ezquerro (Pandiani, m.65) y Portillo (Sunny, m.85).
(1) ATHLETIC: Iraizoz; Iraola, Ocio (Etxeita, m.73), Amorebieta, Balenziaga; Susaeta, Gurpegui (Orbaiz,m.66), Javi Martínez, Gabilondo; Velez (Toquero, m.53) y Llorente.
ÁRBITRO: Álvarez Izquierdo. Mal. Se tragó un penalti de libro de Sergio a Susaeta. Amonestó por parte local a Masoud, Nekounam y Josetxo, y por parte visitante a Gurpegui, Susaeta y Llorente.
GOLES: 1-0, m.82: Pandiani. 1-1, m.92: Llorente.
INCIDENCIAS: 13.545 espectadores en el Reyno de Navarra. Graderío Sur apareció poblado por varias banderas de Palestina en protesta por la invasión israelí de Gaza.
CRÓNICA:
Las pipas son una droga legalizada que produce una gran adicción a quienes las consumen. Comes y comes y no puedes parar. Una, dos, tres, al final amontonas centenares de cáscaras y no te sacias.
Osasuna podría compararse con una enorme bolsa de pipas, sobre todo en las dos últimas temporadas. Acudes una y otra vez a ver a tu equipo pero acabas con la misma sensación: te quedas con las ganas de más.
El juego de los rojillos no acaba de convencer, pero claro, es tu equipo y no vas a dejar de apoyarlo en las épocas de vacas flacas. Un hecho demostrable con la cifra de espectadores que se dieron cita en el estadio rojillo: 13.545 espectadores en unas condiciones de frío siberiano.
Pero la bolsa de frutos secos de la tarde de ayer guardaba una amarga sorpresa. Porque la última pipa, esa que dictamina el sabor de una amena tarde ociosa, estaba maldita. Era la oveja negra de la comunidad, y se disfrazó de Llorente para llevar a los paladares rojillos una leve arcada que borró todo el trabajo anterior.
Poco tenía que perder el cuadro de José Antonio Camacho. Inmersos en pleno Tourmalet y ocupando la última plaza de Liga, la Copa se antojaba más como un trámite que como un partido con el que llevar la ilusión a las gradas. Pero la plantilla es amplia, y el once que saltó al césped del Reyno estaba compuesto por varios jugadores de garantías.
El encuentro fue soso y apenas tuvo ritmo en un par de arreones rojillos. El Athletic no engañó a nadie, y se mostró tal y como es. Un equipo romo y rocoso con la referencia de un 9 nato, Fernando Llorente.
Susaeta, el más destacado de los leones, mareó durante todo el encuentro a Monreal. Fruto de una de sus jugadas por banda surgió la acción más polémica del partido (m.7), con un penalti de libro de Sergio que el colegiado se comió. Gracias.
Los navarros lo intentaban más que los bilbaínos, y una de las tradicionales internadas de Juanfran por banda derecha desembocó en un disparo de Ezquerro que se marchó ligeramente por encima del larguero. El riojano contó con dos oportunidades más para desnivelar la balanza, pero le faltó concretar sus lanzamientos.
Portillo lo intentó minutos más tarde sin fortuna con un disparo desde la izquierda (m.22). Ambos delanteros demostraron que no están en su mejor momento de forma.
Cumplida la media hora de juego, Masoud dispuso de la ocasión más clara de toda la primera mitad, pero su disparo desde el interior del área visitante salió escupido por la maraña de piernas que poblaban la zona.
La Copa del Rey se juega a doble partido, y ambos equipos preferían cubrir sus espaldas para no correr riesgos.
En la reanudación, Osasuna salió más metido en el partido. Nekounam tiró de nuevo del equipo, acompañado de un apagado Vadócz. La defensa estuvo correcta, y en las bandas Masoud y Juanfran estuvieron bien marcados por Iraola y Balenziaga.
Portillo lo intentaba, pero tampoco de cabeza rompio su sequía goleadora. Ezquerro trató de sorprender a Iraizoz con un disparo desde fuera del área que salió ligeramente desviado.
Sin embargo, el Athletic seguía metido en la eliminatoria, y fruto de un fallo de Ricardo el lateral Iraola llevó el miedo a las gradas con un remate picado a bocajarro que se marchó alto de milagro.
Camacho aireó al equipo dando cabida a Delporte y Pandiani, y el charrúa demostró que sigue en estado de gracia. Al más puro estilo Osasuna, el punta uruguayo anotó en el minuto 82 el único gol de los locales, tras desviar una peinada de cabeza de Vadócz que ni Amorebieta ni Iraizoz acertaron a despegar. Ya lleva dos goles en el torneo del KO.
Los aficionados vieron entonces que el equipo de sus amores, salvo catástrofe, iba a acudir a San Mamés con uno de los mejores resultados posibles: un 1-0. Pero Camacho tiene todavía un largo trabajo por delante.
Es en esos minutos del encuentro en los que hay que cargarse de faltas y perder tiempo. Monreal titubeó en un balón dividido, y en vez de cometer falta dejó seguir la jugada. Los rojiblancos colgaron la pelota al área, y después de un fallo múltiple de Josetxo y Sergio, Llorente apareció de la nada para empatar la eliminatoria en el último minuto.
“La eliminatoria tiene que morir en Bilbao“, auguró el míster rojillo en la previa. El tiempo le ha dado la razón. Habrá que salir a morder en San Mamés dentro de siete días.







