Que siga la fiesta
February 22, 2009 por Lurra
(2) OSASUNA: Roberto; Azpilicueta, Cruchaga, Miguel Flaño, Monreal; Juanfran, Puñal (Vadócz, m.90), Nekounam, Plasil (Delporte, m.86); Masoud (Hidalgo, m.74) y Pandiani.
(0) NUMANCIA: Juan Pablo; Juanra, Sergio Ortega, Raúl Bravo, Cisma; Palacios (Quero, m.46); Del Pino (Guayre, m.68), Nagore, Dimas (Brit, m.46), Barkero; y Aranda.
GOLES: 1-0, m.2: Plasil. 2-0, m.35: Masoud.
ÁRBITRO: César Muñiz Fernández, del colegio asturiano. Mostró roja directa a Pacheta en el minuto 70 por protestar. Amonestó por parte local a Puñal (m.58), Roberto (m.73), Pandiani (m.76), Plasil (m.85) y Delporte (m.88), y por parte visitante a Dimas (m.30) y Nagore (m.55).
INCIDENCIAS: 18.703 espectadores en el estadio Reyno de Navarra.
CRÓNICA:
En esta existencia caduca, la confianza lo es todo. La seguridad en ti mismo te lleva a hacer cosas increíbles, como el hecho de que un tal Osasuna haya llegado a clasificarse cuarto en la Liga de las estrellas o que haya llegado a las semifinales de la Copa de la UEFA.
Es como en el arte del ligoteo. Conforme te vas haciendo mayor te das cuenta de que no ‘pilla’ más el más guapo, si no el que le echa más morro al asunto. La llamada labia es lo más importante; echarle un par de cojones/ovarios al asunto y ponerte hablar con el tío/tía que te mole en ese momento.
Osasuna tuvo un déficit de confianza en 2008 que a punto estuvo de llevarnos a Segunda división. Pero en los peores momentos apareció un factor clave en la autoestima de la entidad rojilla: la afición.
Imagínate que entras a un garito a reventar. Divisas a tu objetivo, y toda tu cuadrilla te anima a dar un paso adelante y arrimarte a la barra.
-”Hola, cómo te llamas”, dices con todos tus cojones.
- “Permanencia”, dice el objeto de tus ansias. “Qué chico/chica más atrevido eres, me gustan las personas así…”.
El final de esta breve historia es secreto. Bien puede acabar con unas calabazas al estilo Halloween o con el comienzo de una gran amistad, pero ahí hay algo.
El caso de Osasuna con la ansiada salvación es similar. Después de su particular ‘annus horribilis‘, los rojos no han cesado en su empeño y han seguido confiando en sus posibilidades.
Básicamente han seguido haciendo lo mismo que siempre. Ataques directos y una férrea defensa. Sin embargo, la mala suerte y las actuaciones arbitrales hicieron mella en el equipo rojillo, que se vio arrastrado a la última posición de la tabla clasificatoria.
Pero Osasuna, apoyado en su inmensa afición, siguió confiando en sus posibilidades, y al final hemos llegado a la situación de que no hay equipo que salga vivo en El Sadar.
El Numancia salió al estadio navarro con mucho descaro, pero en el fútbol todo son dinámicas y estados de ánimo. Y al vestuario que dirige Camacho no hay quien le saque de su estado de euforia.
Osasuna sacó los tres puntos porque fue mejor que su rival. Tiene mejores jugadores, una afición más caliente y muchas más ganas, pero estos mismos factores también se daban hace unas jornadas.
El fútbol consiste en meter el dichoso balón en la dichosa portería. Y si ante el Dépor, Racing, Atlético o Betis en casa no quiso entrar, ante el Numancia lo hizo pero bien rápido.
En el minuto 2, Jaroslav Plasil aprovechó una asistencia de Pandiani para regatear al defensa rival y batir a Juan Pablo de disparo raso.
Pronto se le ponía a favor el encuentro a los rojos, pero el Numancia, en vez de venirse abajo, comenzó a achuchar la meta navarra. El culmen del dominio soriano llegó con un disparo lejano de Nagore que repelió con un paradón Roberto.
Unos minutos más tarde, Cruchaga sacó en la misma línea de gol un disparo de los sorianos a la salida de un córner. Pero Osasuna respondió, y bien fuerte.
En el minuto 35, Juanfran, de nuevo eléctrico, mareó al Numancia con una de sus internadas y puso en bandeja el gol a Masoud. El iraní anotó su primer tanto de la temporada.
El encuentro llegó al descanso sin más sorpresas. En la reanudación, más de lo mismo. El Numancia se fue volcando sobre la portería local, pero los hombres de Camacho ya saben cómo administrar su renta.
No son capaces todavía de atrapar el balón y dormir el partido, pero qué se le va a hacer. Osasuna practica un fútbol inglés, en el que atacas o defiendes, donde no brilla especialmente la conducción del balón.
Las ocasiones más claras las tuvieron Masoud y Nekounam, pero el primero se durmió ante el meta rival, y el disparo lejano lo despejó Juan Pablo con una gran estirada.
Al final de la primera vuelta ya dijimos que si algún equipo era capaz de remontar una diferencia de puntos tan abultada, ése era Osasuna. Y por el momento se está consiguiendo. Yes we can, Sí se puede, Bai Lortuko dugu!
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SOMOS MUY GRANDES!!!!!!!!!!!!!!
Cuando los jugadores han aprendido donde esta cada uno en el campo y juegan los que tienen que jugar el equipo ha empezado a ir hacia arriba.
Vamos que nos vamos!
grandes!! si seguimos asi salvados pa mayo y a joderle la liga al madrid
Que el ritmo no pare no, el ritmo no pare!!!
Muy buena la crónica, chavales. Muy buena. El problema es que el ligue en Pamplona no es tan fácil, jajajaja…
Sobre el partido: vamos, vamos, vamos…
jajajaj qué risas de crónica!!! a ver si me profundizáis un poco más en esas técnicas de ligoteo !!!!! jeje