Osasuna peca de pardillo
mayo 2, 2010 por Lurra
Ya lo avisaba Camacho en la previa: “Fuera de casa no estamos teniendo suerte en arreglo al juego que estamos haciendo, pero a todos los campos que hemos ido hemos tenido nuestras opciones de ganar. Otra cosa es que no las hayamos aprovechado. Me gustaría que esas opciones de ganar se presentaran también en el Bernabéu“.
Y, efectivamente, así fue. Osasuna sumó su séptima derrota consecutiva fuera de casa tras completar una magnífica actuación en uno de los estadios más complicados del fútbol mundial. El técnico rojillo echó mano del trivote que tan buenas sensaciones dio en el Camp Nou, y la jugada le salió bien.
El conjunto rojillo jugó ordenado, compacto, presionando la salida del balón madridista. Pero no por ello descuidó la faceta ofensiva, con Camuñas y Juanfran en su mejor versión, desbordando por los flancos constantemente. Aranda, el único ’9′ en ataque, completó otra gran actuación oxigenando al equipo, al igual que Vadócz, un jugador tosco pero que al final siempre cumple. Algo así como el Escartín de la Liga.
En defensa, Osasuna estuvo perfecto. Azpilicueta literalmente se salió, prodigándose de forma acertada en ataque, la única faceta que le queda por mejorar, si es que le falla algo. Sergio y Roversio impusieron sus centímetros y Ricardo realizó paradas memorables, aunque queda la duda de si pudo hacer algo más en el segundo y tercer gol.
Nada más comenzar el encuentro, Aranda adelantó a los rojos al aprovechar una pifia de Albiol. Se plantó frente a Casillas, le dejó atrás con un autopase y enchufó la pelota. Qué labor hace este jugador al equipo.
El Real Madrid empató por medio de una jugada personal de Cristiano. El portugués aprovechó el hueco dejado por Rúper en el trivote y soltó un chut potente y colocado que se coló por el palo corto de Ricardo. La característica de Rúper es su potencia, como la de un potro, pero en ocasiones se le vuelve en su contra y provoca que le cueste recuperar el sitio. Y unos centímetros de nada libres para Cristiano son como una autopista.
Pero Osasuna siguió la misma línea de juego, no se arrugó, y se adelantó de nuevo por medio de Vadócz, a saque de banda de Azpilicueta. El partido se ponía de cara justo antes de llegar al descanso, pero Marcelo igualó la contienda a renglón seguido, al imponerse de cabeza a Roversio. Incomprensible.
En la segunda mitad, el guión fue el mismo que el de la primera. El Madrid volcado en ataque, pero atascado gracias al trivote, mientras que el conjunto rojillo se veía capacitado para hacer pupa a la contra a un rival partido en dos.
Camacho se vio obligado a cambiar a Roversio, lesionado, por Miguel Flaño, e introdujo a Calleja y Masoud por Juanfran y Aranda. Rúper, reventado, tuvo que aguantar hasta el final a pesar de que sus piernas no podían más ya que no se podían hacer más cambios. Un escenario perfecto para la épica, con Camuñas estelar trazando contras.
Y LA oportunidad llegó. Sí, en mayúsculas, porque es de pardillos fallar lo que falló Osasuna. Un pase desde la izquierda dejó solos a Vadócz y Masoud ante Casillas. La típica que la pasas y la metes más contento que nadie. Vadócz cumplió su parte del papel, no así Masoud, que se medio resbaló y no acertó con el disparo.
A favor del iraní, si se puede decir algo, está que le pudo confundir la manera tosca de ver el fútbol que tiene Vadócz, que pasó pero de forma tosca. Y claro, Masoud, tan fino y refinado, no se esperó el pase hasta que se lo vio encima.
Santa Osasuna, padrona de todos los pardillos, enseño el camino al Madrid, que enfundado en la elástica de las remontadas se llevó el encuentro con un gol de Cristiano en el último minuto. Se veía llegar. Por poner un pero, se podía pedir a Calleja que hubiera echado una mano a Azpilicueta con Higuaín.
En fin, se dio la cara, se tuvo la victoria a tres metros de distancia (la que separó a Masoud de la línea de gol), pero nada. El descenso se acerca, por lo que habrá que darlo todo y vencer el miércoles al Dépor. Tiene razón Camacho, cuantos partidos ha tenido Osasuna en su mano que se le han escapado. Con un poco de mala baba, estaríamos peleando por la UEFA.







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